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Cómo educar a un perro sin castigos

Educar a un perro sin castigos es posible. El refuerzo en positivo a la hora de educar a un perro ha demostrado que podemos enseñar a nuestro amigo las claves de la convivencia con nosotros basándonos en la comunicación, el respeto mutuo y la paciencia.

Educar a un cachorro o a un perro adulto, enseñarle a hacer sus necesidades fuera de casa, conseguir que no tire de la correa durante los paseos, o introducir un nuevo animal en la familia, no tienen por qué suponer un problema si seguimos ciertas pautas.  

Antonio Hernández y Noelia Prieto, educadores caninos en CalmaDogs, se dieron cuenta hace algunos años de que en la modificación de conducta o en la convivencia diaria los métodos tradicionales no funcionaban con todos los perros o, con el paso del tiempo, degeneraban en problemas de conducta mayores e incluso problemas físicos.

En la búsqueda de soluciones comenzaron a valorar la educación canina en positivo, es decir, una forma de educar al perro sin el empleo del castigo. Al principio no parecía funcionar ya que mezclaban educación canina tradicional con educación canina en positivo, hasta que finalmente decidieron apostar únicamente por una forma de educar respetuosa con el perro, donde la comunicación y el entendimiento eran fundamentales.

A partir de ahí lograron lo que nunca antes habían conseguido: una convivencia armónica con el perro, donde no era necesario gritar, dar órdenes, someter, corregir, castigar. Entonces empezaron a disfrutar verdaderamente de los perros, aprendieron a escucharles.

Hablamos con ellos para conocer las claves para educar a un perro en positivo, disfrutando de cada momento con él y dejando a un lado los castigos.

 

 

Cómo educar a un perro en positivo


El adiestramiento en positivo nos dice que debemos educar a nuestro perro a través de premios y recompensas cuando hacen las cosas bien, nunca con castigos. Según vuestra experiencia como adiestradores, ¿cuáles son los beneficios de esta forma de educar?

Uno de los pilares en los que se basa la educación en positivo es que se tienden a repetir los comportamientos que aportan beneficios y por contra, las conductas que no reporten beneficios tenderán a extinguirse con el tiempo.

Algunas de las ventajas de esta forma de educar son que existe un aprendizaje mediante el cual el perro disfruta, por lo que los conocimientos adquiridos perdurarán más en el tiempo y al no existir ningún tipo de confrontación, el vínculo perro-humano se fortalece.

Uno de los primeros retos que se presentan en una familia con un perro recién llegado es cómo enseñarle a hacer sus necesidades fuera de casa ¿Cómo podríamos enseñarle a esperar a que llegue la hora del paseo?

En el caso de los cachorros, hay que entender que no empiezan a coordinar sus esfínteres hasta aproximadamente los 4 meses.

A partir de los 4 meses, es importante no reñir al perro por hacer pis o caca aunque sea el sitio incorrecto ya que lo que puede asociar es miedo a hacer sus necesidades en nuestra presencia (ya sea en casa o en la calle) y se aguantará hasta no poder más. A los perros no les gusta hacer sus deposiciones en el lugar donde viven, por lo tanto, no les reñiremos jamás por hacerlo, pero sí deberíamos premiarles cuando lo hagan en el lugar correcto. Si esto se hace bien y no existe ningún problema físico, en poco tiempo tendremos al perro haciendo las necesidades en el sitio correcto.

¿Cuáles son los problemas de conducta más comunes entre los perros? ¿Cómo se pueden tratar?

Tirar de la correa, no atender a la llamada, comer cosas del suelo, ladridos excesivos, reactividad, perros muy nerviosos, conductas destructivas, conductas agresivas, no saber estar solos en casa…

No existe una fórmula mágica para tratar esos problemas ya que cada perro, cada entorno y cada propietario son únicos. La principal tarea pasa por buscar la causa que lleva a esos comportamientos y empezar a trabajar en ella. Atender únicamente a la sintomatología es un error que aún se sigue cometiendo a menudo por algunos profesionales.

Por poner un ejemplo, no es lo mismo enseñar a un perro a no tirar de la correa si las causas que le llevan a hacerlo son el miedo al entorno, o el miedo al propietario, que tirar haya sido reforzado, que simplemente no haya aprendido a caminar con correa, exceso de ansiedad, etc.

¿Es posible corregir totalmente la agresividad en perros que ya son adultos?

La agresividad canina es un problema grave y serio.

Los comportamientos agresivos tienen su origen en el miedo y el estrés, a partir de ahí, si existe una gran implicación por parte del propietario, se aporta seguridad y se mantienen unos niveles de estrés gestionables por el perro, podremos enseñarle al perro conductas alternativas más adecuadas. Hay que evitar que los factores que detonan la agresividad se repitan durante el tratamiento ya que podrían salir reforzados y complicarían la recuperación completa del perro.

A diferencia de lo que se ha pensado durante mucho tiempo, perros con conductas agresivas no necesitan mano dura, sino todo lo contrario, necesitan seguridad y entendimiento. Los perros lo último que desean es morder.

¿Qué beneficios tiene la esterilización en el comportamiento de un perro con cierto carácter dominante?

Nosotros no proponemos la esterilización como solución a problemas de conducta, salvo en algunos casos que pudieran estar estrechamente asociados a niveles de testosterona.

Por otra parte, muchos asocian erróneamente un 'carácter dominante' a perros que no son capaces de convivir o socializar con otros machos, a perros 'acosadores', o simplemente a perros que realizan conductas de monta porque en esos momentos les desborda la situación, en la mayoría de esos casos se requiere un trabajo extra ya que la castración, por sí sola, no soluciona problemas de comportamiento.

Si tuvierais que enumerar solo cinco claves fundamentales para educar correctamente a un perro, ¿con cuáles os quedarías?

Comunicación, empatía, vínculo, respeto (hacia el perro) y entendimiento.

 

 

Desde CalmaDogs difunden una educación canina respetuosa con los perros ya sea mediante los artículos que escriben, charlas o seminarios. Educan a las familias para que entiendan a sus perros.

Como educadores caninos, trabajan a domicilio en toda Extremadura, para en el resto de España ponen en contacto a familias con educadores que saben que trabajan en la misma línea que ellos. También son guardería canina y felina.

Para contactar con CalmaDogs puedes acceder a su página web y rellenar el formulario de contacto o bien llamar al teléfono al 607 416 030.